Martes Sin Glamour

El Geniecillo Azul.

Uno de los luchadores de la era moderna que revolucionó la Lucha Libre en México vestía de azul con vivos en plata, y era poco probable que alguien pasara por alto el nombre de Lizmark, un gladiador que dejó los cánones de la lucha tradicional para hacer su propia historia y forjar en corto tiempo la leyenda.

Como tal, este nombre no tiene un significado, cuando el enmascarado adoptó este mote, es porque recordaba que, en su infancia, en el Puerto de Acapulco, llegó un buque alemán de nombre Bismarck que lo dejó impactado y decidió cambiarle un par de letras para que fonéticamente fuera distinto, y en el caso de que algún luchador establecido en la Ciudad de México se llamara como la embarcación, no tener problema con el registro para obtener la licencia.

Lizmark desde siempre fue un deportista multidisciplinario, además de haber practicado el fisiculturismo, durante un tiempo practicó box semi profesional, ganó varios campeonatos estatales como nadador y fue clavadista en La Quebrada. Aunque no nació en Acapulco, se consideraba como tal, ya que había nacido en Santiago Llano Grande, Oaxaca el 18 de diciembre de 1949.

A pesar de que tenía un trabajo bien remunerado como barman en uno de los hoteles de más renombre de la zona, su pasión por el deporte le hizo cambiar de profesión alentado por Roberto “El Güero” Rangel, quién lo convenció de hacerlo, pues consideró que tenía el físico y las condiciones para lograr ser un excelente luchador. Afortunadamente, para el deleite de los aficionados al pancracio, está idea se consumó el 14 de marzo de 1976 en la Arena Coliseo de Acapulco, cuando hizo su debut oficial.

Fue campeón de varias categorías desde lo individual y por equipos, tanto en la Empresa Mexicana de Lucha Libre (EMLL), CMLL y AAA. En 2001, Lizmark fue incluido en el Salón de Wrestling Observer Newsletter de la Fama.

“El Geniecillo” creció rápidamente, pues al ser innovador de un estilo aéreo, además de un gran carisma, los promotores querían tenerlo en todas las funciones porque la taquilla se abarrotaba. En su andar por los encordados, Lizmark apostó su incógnita en 16 ocasiones, 3 de ellas en pareja y siempre resultó ganador, su tapa fue muy deseada, pero nadie pudo llevársela a sus vitrinas. Lizmark tiene una reputación bien merecida por ser un innovador que influyó en muchas de las estrellas de la actualidad, fue uno de los luchadores más respetados en el vestuario, no solo por su tremenda habilidad, sino también por su gran actitud y su excelente ética de trabajo, motivo por el cual tuvo giras exitosas en Japón y otros países.

Su paso por la “Tres veces estelar” lo consolidó como una de las estrellas más prominentes de los 90, su rivalidad con La Parka, por ser el ícono de esta empresa, los llevó en distintas ocasiones a protagonizar luchas memorables. En 1995, al no estar en acuerdo con Antonio Peña por las formas en las que se desarrollaba la AAA, regresó al CMLL y se reencontró con su amigo y pareja luchística Atlantis. Su reencuentro sirvió para hacerse de varios campeonatos como pareja. En los meses siguientes se unió a ellos la “Saeta azul” Aníbal, con quien formaron la “Ola Azul” y con ello una tercia jamás olvidada por la elegancia, distinción y calidad de lucha que practicaban los 3.

En enero de 1999 tuvo dolores en el pecho que le llevaron a problemas cardíacos (eventualmente negó los rumores de infarto) que lo mantuvieron alejado durante mucho tiempo e incluso le dijeron que nunca volvería a luchar, pero regresó en seis meses, aunque no tan ágil y técnico como solía ser, siguió siendo un luchador elegante y de calidad, pero ese plus que lo caracterizaba ya no estaba presente.

Lizmark presentó e hizo pareja con su hijo Lizmark Jr. se esperaba bastante de su vástago, pero nunca pudo emular lo que hizo su padre, ya que perdió la máscara ante Blue Panther. Actualmente sigue activo, pero no como estelar. Además de su hijo, su dinastía la defienden Lizmark II o Júpiter, su hermano, y recientemente, El Nieto de Lizmark.

En el 2009 anunció su retiro oficial de los cuadriláteros, su salud siguió en deterioro y el 16 de diciembre del 2015, a los 65 años, una insuficiencia respiratoria le quitó la vida en la Ciudad de México.

Otros Artículos

Atletismo
Fútbol Femenil
Toque en Corto

Déjanos un comentario